enero 30, 2015

Viviendo despeinadas



Hoy he aprendido que hay que dejar que la vida te despeine,
por eso he decidido disfrutar la vida con mayor intensidad...
El mundo está loco. Definitivamente loco...
Lo rico, engorda. Lo lindo sale caro.
El sol que ilumina tu rostro, arruga.
Y lo realmente bueno de esta vida, despeina....
- Hacer el amor, despeina
- Reírte a carcajadas, despeina.
- Viajar, volar, correr, meterte en el mar, despeina.
- Quitarte la ropa, despeina.
- Besar a la persona que amar, despeina.
- Jugar, despeina.
- Cantar hasta que te quedes sin aire, despeina.
- Bailar hasta que dudes si fue buena idea ponerte tacones altos esa noche, te deja el pelo irreconocible...
Así que como siempre, cada vez que nos veamos,
yo voy a esta con el cabello despeinado.

Sin embargo, no tengas duda de que estaré pasando por el momento más feliz de mi vida.

Es ley de vida: siempre va a estar más despeinada la mujer que elija ir en
el primer carrito de la montaña rusa, que la que elija no subirse.

Puede ser que me sienta tentada a ser una mujer impecable,
peinada y planchadita por dentro y por fuera.
El aviso clasificado de este mundo exige buena presencia:
Péinate, ponte, sácate, cómparte, corre, adelgaza,
come sano, camina derechita, ponte seria...

Y quizá debería seguir las instrucciones, pero
¿cuando me van a dar la orden de ser feliz?
Acaso no se dan cuenta que para lucir linda,
me debo sentir linda...
¡¡La persona más linda que puedo ser!!

Lo único que realmente importa es que al mirarme al espejo,
vea a la mujer que debo ser.
Por eso mi recomendación a todas las mujeres:
Entrégate, Come rico, Besa, Abraza, Baila, Enamórate, Relájate, Viaja, Salta,
Aucéstate tarde, Levántate temprano, Corre, Vuela, Canta, Ponte linda, Ponte cómoda, Admira el paisaje, Disfruta, y sobre todo, ¡¡¡¡deja que la vida te despeine!!!!


Lo peor que puede pasarte es que, sonriendo frente al espejo, te tengas que volver a peinar.

enero 20, 2015

Ofensas???



 ¡Nadie te ha ofendido! Son tus expectativas de lo que esperabas de esas personas, las que te hieren. Y las expectativas las creas tú con tus pensamientos. No son reales. Son imaginarias. Si tu esperabas que tus padres te dieran más amor y no te lo dieron, no tienes por qué sentirte ofendido. Son tus expectativas de lo que un padre ideal debió hacer contigo, las que fueron violadas. Y tus ideas son las que te lastiman.
Las personas son un río caudaloso. Cualquier intento de atraparlas te va a lastimar. Ámalas, disfrútalas y déjalas ir. Entonces ¿CÓMO PUEDO PERDONAR?
1) Entiende que nadie te ha ofendido. Son tus ideas acerca de cómo deberían actuar las personas, las que te hieren. Estas ideas son producto de una máscara social, que has aprendido desde tu infancia de forma inconsciente. Reconoce que la mayoría de las personas NUNCA va a cuadrar con esas ideas que tienes. Porque ellos tienen las suyas.
2) Deja a las personas ser. Deja que guíen su vida como mejor les plazca. Es su responsabilidad. Dales consejos si te los piden, pero permite que tomen sus decisiones. Es su derecho divino por nacimiento: el libre albedrío y la libertad.
3) Nadie te pertenece. Ni tus padres, ni amigos ni parejas. Todos formamos parte del engranaje de la naturaleza. Deja fluir las cosas sin resistirte a ellas. Vive y deja vivir.
4) Deja de pensar demasiado. Ábrete a la posibilidad de nuevas experiencias. No utilices tu inventario. Abre los ojos y observa el fluir de la vida como es. Cuando limpias tu visión de lentes obscuros y te los quitas, el resultado es la limpieza de visión.
5) Intoxícate con la vida. La vida real es más hermosa y excitante que cualquier idea que tienes del mundo. Me complacerá decírtelo por experiencia.
6) Imagina a esa persona que te ofendió en el pasado. Imagínate que ambos están cómodamente sentados. Dile por qué te ofendió. Escucha su explicación amorosa de por qué lo hizo. Y perdónala. Si un ser querido ya no está en este mundo, utiliza esta dinámica para decirle lo que quieres. Escucha su respuesta. Y dile adiós. Te dará una enorme paz.
7) A la luz del corto período de vida que tenemos, solo tenemos tiempo para vivir, disfrutar y ser felices. Nuestra compañera la muerte en cualquier momento, de forma imprevista, nos puede tomar entre sus brazos. Es superfluo e inútil gastar el tiempo en pensar en las ofensas de otros. No puedes darte ese lujo.
8.) Es natural pasar por un periodo de duelo al perdonar, deja que tu herida sane. Descárgate (no confundir con desquítate) con alguien para dejar fluir el dolor. Vuelve a leer este artículo las veces necesarias y deja que los conceptos empiecen a sembrar semillas de conciencia en tu interior. Aprende con honestidad los errores que cometiste, prométete que no lo volverás a hacer y regresa a vivir la vida.
Marco Engelke (Fragmento

enero 12, 2015

Quebrandonos en el Amor...Jeff Foster

QUEBRÁNDONOS EN EL AMOR

Nada puede ir mal en tu vida cuando permites que tu vida se quiebre en mil pedazos, cuando permites que arda y se funda y gire y se retuerza en el presente, cuando te mantienes cerca de ti mismo en tiempos de conmoción y confusión.
Nada va mal. Sólo recibimos lecciones, eso es todo. Lecciones, vistas como lecciones o no, invitaciones, aceptadas o no. Y llamados a la humildad.
Y decepciones, sueños destruidos en un santiamén. Pero nada va mal. Sientes dolor, eso es todo. Dolor, decepción, frustración, conmoción, ira, desesperación, incluso rabia. Energías poderosas surgen por todo tu cuerpo. Pero nada va mal. Recibes bofetadas en la cara, pérdidas repentinas, noticias inesperadas. No estás preparado, ni protegido, ni consciente, tal vez, pero nada va mal cuando te abrazas a ti mismo así, tal cual.
Sientes lo que tienes que sentir, experimentas lo que tienes que experimentar en tu viaje. La mente te dice que lo que pasó nunca tuvo que haber pasado, que algo en el universo está inherentemente fallando, que has fracasado de alguna manera, que los demás tienen la culpa de tu falta de paz. Y sin embargo, nada va mal, y la mente incluso tiene permiso para darle vueltas a sus historias del pasado y futuro, del bien y el mal, de culpabilidad y venganza, y sólo tú decides si tomas o no ese camino.
Este año, ¿podrías finalmente hacer a un lado el lenguaje dualista, alienante y violento que califica lo 'correcto y equivocado, el bien y el mal, lo sagrado y lo profano, lo positivo y lo negativo,' y entrar en comunión con la vida bajo sus propios términos?
Vives en el presente, en este momento. Este es tu hogar. Sabes que tu hogar está más allá de la división dualista, de la realidad fragmentada del bien y el mal que jamás podría ofrecerte un verdadero hogar. Sabes que este momento es para ser acogido, honrado, incluso amado. Estás deseoso de soltar todos tus sueños de cómo 'podría' o 'debería' ser este momento, y validar 'lo que es'. Estás enraizado en el SÍ. Es tu punto de partida. Tu fuente.
La vida no puede ir mal, porque la vida es todo lo que hay, y hasta la apariencia de lo 'erróneo' es parte de una historia mucho más grande, hasta ahora no escrita, desplegándose más allá de nuestro control directo.
Sí, todo es una invitación a estar presente. Una invitación a ser (estar) aquí. A amar con más profundidad, a soltar con una mejor disposición. A apreciar lo que tienes, a no enfocarte en lo que has perdido. A sentir la belleza en cada aliento, en cada momento de contacto con un amigo, en cada experiencia de alegría o tristeza, en cada momento difícil que te lleve a un sanar mucho más profundo.
Todo esto es tuyo. Y se trata de una canción. Y puede que algunas notas no te agraden. Pero una canción nunca puede salir mal. Sólo puede moverse en formas inesperadas, enseñarte cosas sorprendentes, llevarte hacia un tipo de reflexión y perdón que nunca imaginaste, y puede también invocar tu voluntad de abrir tu corazón cuando todos a tu alrededor estén cerrando el suyo.
Permítete quebrarte en mil pedazos y jamás podrás salir dañado. Acepta que no estás siendo capaz de aceptar - ese es el portal.
- Jeff Foster